No es ninguna novedad que soy depresivo. Mi estado de ánimo natural tiende a oscilar entre el "sobreviviendo" y el "nada importa, muramos ya", con sólo picos muy ocasionales de "bien". La medicación que tomo desde hace unos años me ayuda a evitar el "nada importa", con lo cual estoy mucho mejor, con una base de "sobreviviendo" y más días de "bien". Sin embargo, hay un pequeño efecto secundario curioso, que seguro no soy el único que sufre, del que me he dado cuenta recientemente.
Resulta que, cuando estoy bien, hago cosas como la gente normal, y cuando estoy fatal, no hago nada de nada, pero cuando estoy en modo supervivencia... ay. Tengo la energía justa para hacer algo, pero nada me da el chute que necesito, así que busco ideas... E ideas sobran. Empiezo proyectos. Proyectos a mil. Cualquier cosilla que me llame la atención, o que me moleste y necesite solución, o lo que sea. La agarro y entro en "la zona" (otros lo llaman el flow, hiperfoco, etc).
Así he empezado proyectos a mil. La mayor parte nunca llegan a nada. Tengo un subcompartimento de mi memoria (y ficheros dispersos de notas) lleno de semillas roleras, proyectos de programación, ideas de comunidades, cursos de idiomas, escenografía, etc. Todo ello abandonado, tras más o menos dedicación pero rara vez más de un día o como mucho una semana. A algunos vuelvo meses o años después, los miro y los reabandono. Me apena por la gente a quien se lo cuento, con entusiasmo sincero, y más tarde me preguntan cómo va el tema, las ganas que tienen de verlo usable. Lo siento, soy lo que soy, que es muy poco.
Sin embargo, no todo son ruinas. Hay cosas que sí he llevado a cabo. Proyectos que, por un motivo o por otro, he logrado si no terminar (pocos proyectos se pueden terminar del todo), al menos sí llevar a la usabilidad. Se cuentan con los dedos de una mano: la tetería que tuve 8 años, aprender esperanto e italiano, publicar Eskubeltz, crear FerretCMS, SMBB, el Escritober (vaya, he necesitado otra mano). Igual hay algo más, pero ahora mismo se me escapa. Serían cosas pequeñas, como pintar el Trumpogro, hacer un arbolito a escala...
No estoy del todo seguro de por qué algunas cosas sí que llegan a ese punto. Intuyo, imagino, algunos puntos compartidos: la facilidad o ausencia de fricción (los idiomas empezaron como cursos en Duolingo), el no estar solo (Eskubeltz y la tetería empezaron como proyectos entre 2 personas) o el tener un uso concreto y directo para ello (FerretCMS, SMBB). Sin embargo, me temo que no son condiciones suficientes, porque otros proyectos, como por ejemplo "MiVolu" (una lista de deseos) es algo que seguimos echando en falta en casa cada vez que se acercan fechas de regalos, y aún no existe; las Noches Toledanas también empezó como un proyecto a dos y aún no ha visto la luz.
Algo falta y no sé qué es. Seguiré buscando.